De los tipos de paisaje que ahora definimos, caracterizados sobre todo por el relieve subyacente, la vegetación o los usos del suelo, y que tratan de integrar todas las variaciones estacionales que se se suceden a lo largo de un año, algún día evolucionaremos para distinguir los tipos de paisaje introduciendo más variables: el momento del año, del día, la estructura de las nubes, la historia, los sonidos, los olores, etc.
Me quiero referir a los olores (los buenos olores, que también los hay desagradables) que se perciben en Zaragoza durante los meses primaverales, en particular mayo y junio. Se deben sobre todo a las fragancias que desprenden las flores de dos especies de árboles y un arbusto.
- Melía o Agriaz: hay quienes el olor de heno de Pravía les transporta directamente a los "paisajes de la niñez". Para mi el olor de las melías, árboles que ya estaban plantados en las calles Franco y López, Lucas Gállego y Plaza de Domingo Savio, es el que atravesaba las mañanas de mayo para acudir hasta el colegio. Esta especie ha perseverado en Zaragoza con cierto éxito, pues se sigue cultivando hasta fechas recientes. En la Plaza de San Francisco crecen buenos ejemplares y durante estos días se puede disfrutar de este paisaje olfativo.

- Tilo: El aroma del tilo lo descubrí casi por vez primera en el cañón de Escuaín, en el mes de julio (allá arriba la primavera va más retrasada). En Zaragoza, tras la remodelación del Paseo de Independencia, podemos pasear bajo la sombra de una especie que no se prodiga demasiado por estos lares. Es en el mes de junio cuando las flores estallán y sueltan su olor que invade todos los rincones de la avenida (tal vez este año ya podamos sentirlas a final del mes de mayo).

- Pittosporum: Este (humilde) arbusto que podemos contemplar verde (y un poco soso) casi todo el año desprende un aroma que recuerda en cierto modo a una mezcla entre jazmín y azahar. La floración dura pocos días, pero es intensa en flores y en fragancia. Junto al carril-bici de Condes de Aragón se pueden encontrar a esta especie con cierta abundancia.

En Zaragoza no tenemos la suerte de contar con los paisajes olfativos del azahar, algo bastante común en el Levante y Andalucía. es una pena.
Más información:
El año 2009, el Consejo de Protección de la Naturaleza publicó el libro "Los árboles de la ciudad de Zaragoza". En el se puede encontrar una ficha completa de cada una de las especies que pueblan nuestra ciudad. El libro incorpora un CD en el que pueden encontrarse que especie de árbol se encuentra en cada calle y en que calles se encuentra una especie.



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